¿Por qué centrarse en la moda reciclada?

La moda se percibe como un mundo glamoroso, con espectaculares desfiles de moda y servicios fotográficos en revistas brillantes. Sin embargo, detrás hay una industria en evolución que se enfrenta constantemente a nuevos problemas, desde el impacto ecológico de los sistemas de producción hasta la aceleración del mercado causada por las redes sociales.

Existen temas que aún se tienen que abordar, como la creación de materiales ecológicos revolucionarios, estrategias para revisar nuevas tendencias y tecnologías para encontrar el tamaño correcto, etc.

La industria de la moda es el segundo sector más contaminante del mundo

La producción de materias primas, tanto naturales como sintéticas, causa deforestación y pone en peligro la seguridad de los agricultores y trabajadores en los países en desarrollo, además de ser responsable del 20 por ciento de la contaminación del agua.

En menos de veinte años, el volumen de ropa destruida se ha duplicado de siete a 14 millones de toneladas, pero ¿cómo llevar cierta ética a la estética y a la moda?

 

Existe en internet organizaciones sin fines de lucro que ayudan a las empresas a tomar decisiones responsables en la fabricación de la ropa, para que de esta forma este sector vaya finalmente en la dirección correcta.

El 47 por ciento del consumo total de algodón que se utilizan es las empresas de ropa que están siguiendo este cambio es orgánico y el uso de materiales alternativos está aumentando.

El 29% de las empresas ya siguen las medidas de desarrollo sostenible de la ONU. Además, muchas empresas tienen programas de reciclaje como Zara, Levis, Nike, North Face, H & M y Patagonia, donde este último ha anunciado que donará fondos para mejorar las condiciones de vida de los trabajadores.

Las marcas están invirtiendo en materiales innovadores como las cáscaras de cítricos (H&M), redes de pesca (Adidas) y aceite de ricino. En la práctica, el vertedero de residuos se convierte en una mina de materias primas.

Es un italiano quien lidera la revolución hacia los materiales sintetizados en el laboratorio, estudiando en particular las propiedades de la seda y sus posibles aplicaciones en los biomateriales del futuro.

Con el equipo de su laboratorio se inspira en el gusano, que enrolla su fibra utilizando agua y proteínas para crear un material que lo protege. Esta transformación que ocurre en la naturaleza se repone, disolviendo la fibra para obtener las proteínas, y después se ensamblan en diferentes combinaciones.

Los materiales producidos van más allá de los textiles, que van desde telas inteligentes que se desintegran al recibir órdenes o incluso comestibles.

Para reducir el impacto negativo de la moda en el medio ambiente, los consumidores pueden comprar productos de segunda mano, cuidar sus prendas y preferir el lino al algodón, la alpaca de cachemir y el poliéster reciclado.

Las tendencias están interconectadas, dirigen nuestras compras y los servicios que requerimos, afectando el desarrollo de numerosas industrias.

Muchas empresas de moda confían en WSGN,  una agencia de pronóstico de tendencias que utiliza diferentes sistemas analíticos para impulsar la producción de moda reciclada y bienes de consumo para que se introduzcan en el mercado en el momento adecuado.

Su equipo de 250 personas distribuidas en 14 países se reúne dos veces al año para discutir “qué nos ofrecerá el futuro”. Esta empresa analiza los números y datos, pero también investiga las conexiones emocionales que se ocultan detrás de las compras.

Cuenta con herramientas para recibir datos de ventas en tiempo real para confirmar sus previsiones. Las tendencias se identifican antes de que alcancen su punto máximo, región por región.

La startup Unmade por otro lado, es una plataforma de producción de tecnología y ropa que permite a las marcas innovadoras ofrecer prendas a medida y recicladas a través de sus webs.

El sitio está conectado a un sistema de producción automática y las prendas se pueden realizar al mismo precio y a la misma velocidad que la producción en masa, utilizando una tecnología que controla las máquinas de tejer.

Y es que todo lo que se haga para mejorar el medio ambiente es bienvenido.