Las noches de insomnio de Niños Mutantes
Nani Castañeda, batería de Niños Mutantes
“Hemos hecho un disco muy maduro y fresco”
La banda granadina lanza el próximo lunes 22 su sexto álbum de estudio, ‘Las noches de insomnio’, un trabajo “ecléctico y cálido a la vez” que presentarán el 1 de mayo en la Sala El Tren.
-Descríbanos cómo ha sido el proceso de gestación del disco.
-Nuestro disco anterior, ‘Todo es el momento’, nos dejó bastante exhaustos. Hicimos un gran esfuerzo de sincretismo y apertura de estilos, intentamos regenerarnos a nosotros mismos y cuando todo acabó, tras 14 meses intensivos de promoción y giras, nos quedamos noqueados. Cuando empezamos a componer ‘Las noches de insomnio’ no teníamos claro el camino. Creíamos haber tocado techo y pasamos unos meses extraños; y empezamos a hacer canciones llenas de rabia y fuerza. Creo que echábamos de menos la garra y la espontaneidad de nuestros primeros discos y de repente aparecieron temas como ‘La voz’, ‘Mi mala memoria’, ‘Quién es mejor’ o ‘Nada es perfecto’; parecía que teníamos de nuevo 20 años.
Los nervios se tranquilizaron con estas canciones más explosivas, nos recreamos de nuevo con nuestros propios clásicos, nos relajamos y aparecieron ‘Las chicas en bikini’, ‘Días complicados’, ‘Errante’, ‘Mar y cielo’ y ‘Las noches de insomnio’. Para rematar la faena se nos ocurrieron un par de momentos psicodélicos, que son seguramente de las canciones que más hemos disfrutado grabando y componiendo en nuestra vida: ‘La costilla’ y ‘Los segundos’.
-¿Qué estado de ánimo de la banda expresa ‘Las noches de insomnio’?
-Bueno, Niños Mutantes es un grupo que se siente bien cantándole a las preocupaciones y que tiene una querencia natural por el drama. Nosotros no somos personas dramáticas, pero no nos ‘pone’ componer y cantarle a la alegría de vivir. Somos demasiado conscientes de que para mucha gente vivir no es precisamente una alegría y de que las relaciones humanas son complejas hasta límites insospechados.
Para nosotros, el grupo es el catalizador de nuestros problemas e inquietudes. Siempre lo ha sido; y en vez de ir al psicoterapeuta, hacemos música para expresar nuestro amor, nuestro desamor, nuestras dudas y nuestra disconformidad.
-¿Cuál es para ustedes la gran diferencia con respecto al disco anterior, ‘Todo es el momento’?
-‘Todo es el momento’ es quizás un disco demasiado formal, demasiado canónico, muy correcto, pero que probablemente se nos quedó algo frío o un poco inconcreto. De todas formas, creemos que algunos de nuestros mejores temas están en ese disco (‘No puedo más contigo’, ‘Daniela’, ‘Arañicas’, ‘Cuando el diablo…’ o No sabías que era tu oportunidad’).
El nuevo disco es todo lo contrario; es un disco muy maduro y muy fresco a la vez. Es como si los Mutantes del 98 hubieran sabido lo que ahora sabemos y ante todo es un disco ecléctico y muy cálido, invadido del sur, pero del sur de Texas y el norte de México. (Risas) Muy fronterizo.
-‘Las noches de insomnio’…, ¿qué le desvela a los Niños Mutantes?
-El insomnio nos lo provoca normalmente un mundo caótico que nadie entiende y una gestión pésima de las relaciones personales y del día a día, que a veces es muy autodestructivo y que casi nunca nos atrevemos a cambiar.
Nuestros enanos deben tener algo que ver en todo esto, aunque ellos lo que provocan es sueño, no insomnio. Y también te provocan las risas del día después.
En definitiva, el insomnio es un estado mental incómodo pero adecuado para crear. Está muy cercano a la lucidez y al caos total, y las buenas canciones se hacen en este tipo de estados mentales.
-Con la continua caída en la venta de copias, ¿no suena utópico el lanzamiento de un cedé?
-Utópico no, suena a ciencia ficción. Sin embargo, el disco se ha convertido hoy en día en la única vía para seguir ahí y seguir tocando. Al menos en el mundo independiente, ya nadie edita disco intentando ganar dinero con ello y ahora todo el mundo ha tenido que crear una triple alianza grupo-discográfica-management para poder afrontar la inversión y tener alguna garantía de recuperarla. Me temo que esto en las multis también está pasando, porque es imposible mantenerlas.
No es bueno ni malo, es una nueva realidad. Nosotros somos los primeros que preferimos Mp3 de calidad o vinilos a ese engendro diabólico y debilucho que es el cedé, que se raya con mirarlo y se pierde sin saber cómo. Y también es verdad que internet y las descargas son inevitables. No creo que ni siquiera sea sano para nadie luchar contra ellas. En breve, nuestro disco estará a la venta en Mp3 y vinilo, pero ya está en descarga en muchos sitios y aún no ha salido oficialmente.
El problema es que los canales de edición, promoción y distribución aún no están preparados para afrontar y asumir internet y de tomar a las nuevas tecnologías como medio de trabajo; y menos aún preparados para eliminar el concepto ‘tú me das dinero y yo te doy un disco’. Éste es un debate complicadísimo y algo injusto, porque la verdad es que detrás de un disco bien hecho hay mucha inversión y muchísima gente trabajando que tienen la manía de querer comer todos los días.
-¿Han preparado algo especial para la gira presentación del álbum?
-Estamos en ello en estos momentos. Y sí que queremos que sea especial, más cercano al público. El concepto es sustituir ‘tocar’ por ‘actuar’ en el amplio sentido de la palabra. Queremos interactuar un poco más con el público e introducir nuevos instrumentos y sonidos que lo enriquezcan; siempre sin olvidarnos de quién somos y de que esto es rock and roll.













